lunes, 23 de abril de 2007

Una noche de Abril

Salí, Bajo la garua fría de la madrugada.
Mire hacia las dos esquinas, y unos minutos después tome la ruta,
que con su suave brisa, me regalo el viento.
No había mas testigos que los arboles de la cuadra,
con la sombra de sus copas sobre el asfalto.
El silencio era un tanto espeso, Y mis pasos crujían
al caminar.
Al poco rato, por fin llegue a la ruta, y el barrio había quedado atrás.
Pero mis ganas de partir lejos seguían tan intactas como al dar vuelta el picaporte.
Sentado sobre mi mochila espere un buen rato hasta divisar, mi primer
posible trasladante. ( A todos esto ya no caía aquella fina-fría garua).
Era uno de eso grandes y nuevos camiones, que parecen naves.
Rápidamente estuve de pie, haciendo todo tipo de señas, para que me divisara.
Pero ni siquiera sirvió para que disminuyera su marcha.
A todo esto, ya me habían llenado de polvo una veintena de coches.
Y comenzaba a desconfiar de mi aspecto de viajero. ¿ Podría parecerles
un pirata del asfalto disfrazado?. ¿O uno de esos tantos acompañantes aburridos?.
El sol iba tiñendo de un tono rojizo el horizonte y el frió parecía aumentar, junto a mi sueño.
Sin darme cuenta comencé a cabecear, mientras sentía el suave silbido del asfalto. Producido
por las llantas al pasar.
Sentí la bocina grabe de un camión, pero no lograba despegar los párpados, para asegurarme de que provenía del mismo sueño. Otra vez la bocina, pero esta vez mas cerca. Y mi salto me puso de pie.
Era uno de esos fíat, Debo admitir que no se nada de este tipo de transportes. Pero parecía un viejo al igual que su conductor, de barba larga, canosa y aspecto amistoso.
Me apuro a subir. Advirtiéndome que tenia que llegar al próximo pueblo, antes de las ocho de la matina. Para descargar unas mercancías. Ahora si sabia que me había quedado dormido un largo rato, al costado de la ruta.
Me contó, que estaba cansado de viajar distancias tan largas a solas Y por eso cada vez que se le presentaba la posibilidad de subir algún acompañante, lo hacia sin pensarlo dos veces.
Yo le comente, la razón por la cual había emprendido este viaje.
Y algo en su forma de mirar, me hacia pensar, en que aquel hombre de tanto viajar había adquirido una gran sabiduría. Y no estaba nada errado, ya que al terminar de contarle los por menores de mi alejamiento, me regalo algunas palabras. Que Si no peco de memorioso voy a repetirlas, tal cual las pronunció : "ve donde te parezca que puedes encontrar lo que tanto buscas, pero vuelve sin resinación, a donde no sabes que se encuentra lo que tanto anhelabas encontrar".
llegamos al pueblo, y mientras descargaban las mercancías, Me invito un café.
Se hicieron las nueve y media, entre desayuno y charlas.
Seguimos viaje...
Hice unos kilómetros mas con el, y después de una breve despedida termine por bajar.
Ahora quedaba seguir a pie, como yo quería en soledad.
Rápidamente, Encontré el sendero hacia la cabaña que tanto soñaba. Allí entre el silencio podría pensar.
La tarde ya caía y con ella mis ganas de pensar, en aquel silencio que me comenzaba a incomodar. Intentaba, pero no eran mas que algún que otro pensamiento distante, flashes. Hasta que caí en la nostalgia de saber, que lo que buscaba, no se encontraba allí.
Sino a muchos kilómetros de aquella cabaña y aquel silencio. Que creía hermoso.
y recordando las palabras del viejo rutero, sin resignación tome mis pertenencias y comencé a recorrer... el camino de regreso...



si llaman diles que partí. Si preguntan a donde?
diles que simplemente una noche de abril desaparecí...

viernes, 20 de abril de 2007

Y el tiempo dira...

Estoy en medio de este pasillo largo, de verdes hojas, apenas iluminado por la tenue luz de la luna.
Buscando, el claro mas cómodo. Que en el silencio de esta noche, quiero acostarme a soñar.
¿Quien sabe, hacia donde nos llevan los caminos sin señalizar?
Solo nos queda a ciegas transitar. Descubriendo nuevos senderos, por señalizar.
O dejándolos como están, intactos, salvajes,vírgenes.
Así quien llegue detrás, Pueda sentir que encontró su camino, ese camino único.
El que aun, no logro encontrar.

miércoles, 11 de abril de 2007

el carretel del tiempo y la vida.

Tres chicos corriendo cruzan la cerca de su casa, la calle, doblan en la esquina y se internan en el bosque . Llevan carretel de hilo, papel y caña. El más chico tropieza con un tronco y cae al suelo.
- Otra vez volví a tropezar y golpie mi rodilla- exclama.
Al darse cuenta de que el más pequeño de los tres había quedado en el camino, el de ocho vuelve a buscarlo.
- A ver, dame tu mano. Otra vez te has caído. Te dije que te quedaras en casa; eres muy pequeño para seguirnos.
- Ya cumplí seis, no soy pequeño. Sólo tienes dos años más que yo.
-Bueno, vamos que tenemos que armar las cometas y volver a casa antes de oscurecer.
Mientras tanto Joaquín, con sus diez años recién cumplidos, los esperaba apoyado en unos arboles más adelante y les comenta con aire de superado.
-A su edad yo también tropezaba con los troncos de este bosque.
- Yo no tropecé, fue él- y al terminar de decirlo cae al suelo de cola y pega un alarido.
- Ya veo que no tropiezas... ven aquí toma mi mano.
-Gracias. Tu siempre pareces más sabio. Nunca tropiezas como lo hacemos nosotros.
- Eso no es verdad tal vez no me caí hoy, pero cada tanto me doy un lindo porrazo, pasa que ustedes no se enteran.
Ya en el claro comenzaron a recortar y pegar con el papel de diario y la cruz de caña, hasta terminar la tan esperada cometa. Joaquín, que era el más grande, remontó primero sin problema alguno y los dos niños empezaron a intentar. Al de 8 no le llevó mucho tiempo. Pero el de seis en un segundo quedo enredado en los hilos y con papel pegado por todo el cuerpo.
Al volver Joaquín seguía riendo de lo sucedido junto al de ocho que sobre actuaba la escena.
- De qué se ríen- preguntó el más pequeño con rabia.
-Yo me rió de recordar que a tu edad quedaba enredado en el intento de pilotear una cometa.
Y al llegar a la calle Joaquín se despidió aun riendo.
Y ellos lo saludaron con una sonrisa también y continuaron hasta la puerta de entrada donde se despidieron Hasta la próxima vez. Y al cruzar la puerta de entrada su padre que parecia enfadado, con voz grabe le dijo - joaquin, cuantas veces te eh dicho que regreces antes de oscurecer, pero ven aqui ya has podido remontar esa cometa?. sabes yo tambien fui un niño como tu correteando por ese bosque. Y los dos se sentaron en el suelo a charlar esperando la cena.

miércoles, 4 de abril de 2007

sobre el estante-bajo la cama


Qué hay sobre el estante que no alcanzo a distinguir? ( se preguntó un tanto asustado Martín), que fue ese crujido?. Como podría llegar hasta la perilla de la luz sin que me alcance?. El está bajo mi cama!!! lo siento respirar, lo siento rascar!!... Porque tuve que despertarme a media noche otra vez con ganas de ir al baño. Podría intentar dormir y aguantar hasta la mañana, pero cuantas horas faltarán? Mamá no se ha despertado esta noche, porqué?. ( comienza a contar para adentro 1, 2, 3, 4) ay!!! que fue eso, otra vez ese horrible crujido sobre los estantes, brillan sus ojos, el tercer estante. Hay más de uno. Siento su presencia cada vez más cerca. (Se tapa totalmente con las frazadas y al pasar unos segundos comienza a asomar la nariz) mientras con una de sus manos intenta encontrar la perilla de la luz del velador, con la otra tiene las frazadas junto a su cuerpo... No entiendo estaba justo aquí, se a llevado el velador, ahora tendré que correr hacia la puerta. No podré, en cuanto baje un pie me arrastrará bajo la cama eso hacen ellos y nadie podrá oírme gritar...

Que tan lejos vuela la imaginación de un niño con solo un simple crujido… que tan inocentes e incapaces de daño alguno sus monstruos.

lunes, 2 de abril de 2007

nadie x dos

En un rincón de mi cordura
me debo un viaje hacia la locura
Y esas sombras que inundan la ciudad
Dime que fanal las podría iluminar...
quien podrá Acompañarnos
donde se hacen guerreras las almas
Y que nuestros ojos no se vuelvan a cegar,
el corazón se deje de secar y
nunca mas nuestras alma del miedo se vuelvan a helar.

...Nadie esta tan lejos de la realidad...
...Nadie esta tan cerca de la realidad...